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Mostrando las entradas etiquetadas como mitología

Gorgoneion

–Gorgona-3, ¿todo se encuentra bien ahí abajo? – exclamó una voz apenas comprensible debido al ruido de fondo producido por la estática. –Todo transcurre de acuerdo al programa– respondió Medea mientras presionaba con fuerza la antena receptora de su casco. – Durante los últimos ciclos no he recibido visita alguna de especímenes humanos; al parecer la leyenda de la “Medusa” ha surtido efecto tanto en lugareños como en aventureros. Si el entorno permanece libre de alteraciones en el futuro inmediato, seré capaz de terminar el análisis geológico solicitado por la comandante Hécate. –De acuerdo, Gorgona-3. Trabaja con la mayor celeridad posible; recuerda que por cada ciclo ctónico percibido por nuestro cuerpo, transcurren 30 años humanos. Llevas ahí abajo 7.3 ciclos, de los cuales 5 han estado libres de interrupciones humanas. Si atendemos a las leyes de la probabilidad, es altamente posible que recibas “visitas” inesperadas durante el próximo ciclo. Además, ten en cuenta que nuestros...

Terror en el agua

–¡No se acerquen al río! Al menos no esta noche – dijo el Capitán Amacopilli en un tono que no admitía discusión. Los guerreros inclinaron la cabeza y se dieron la vuelta decepcionados. Esperaban relajarse un poco en el agua después del entrenamiento de aquel día. Amacopilli los miró fijamente hasta que todos abandonaron la pequeña playa. Era su deber como noble y campeón, proteger la vida de sus soldados, incluso del daño que pudieran provocarse ellos mismos. Cuando estuvo bien seguro de que ya nadie permanecía en el lugar, le dio la espalda al rio y respiró muy hondo. Está campaña lo estaba agotando. A sus 45 años le era cada vez más difícil ponerse el casco de águila y saltar como un loco en la primera línea del campo de batalla. Tal vez después de conquistar este último bastión totonaca el venerable Huey Tlatoani le permitiera retirarse y vivir una vida apacible en su casa a las faldas del ancestral Popocatépetl. Si, soñaba con un futuro mejor, uno donde la guerra fuera so...

Kynos Argos

Parece mentira que siga divirtiéndome tanto el mirar a los humanos. ¡Es qué son tan impredecibles y entretenidos! Siempre tratando de ser lo que no son, de convertirse en héroes de una multitud que los olvidará un instante después, de transformarse en leyendas de poblados que quizá mañana ya no existirán… ¡Ay, humanos! ¿Cómo aburrirse con ellos? Además, hay que reconocer que son afectuosos. Podría jurar sin lugar a dudas que todos los hombres que han cruzado las puertas de este gimnasio me han prodigado al menos una caricia en la cabeza. Si, sé que no es precisamente un orgullo el decir que te ha tocado un humano, pero si Zeus presume el haber tocado a tantas humanas, ¿Por qué no he yo de presumir esto? A final de cuentas soy solo un perro. Quizá un poco más grande, blanco y ágil que los demás, pero al fin soy solo eso, un miserable y en ocasiones, sucio perro… ¡Qué días aquellos en que corría cual estrella fugaz a través de la Acrópolis! Como olvidar aquella hermosa tarde ...