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Mostrando las entradas etiquetadas como anibal

Me envió Aníbal

Mi primer recuerdo aunque confuso, es el que permanece más completo en mi memoria hasta el día de hoy. Es curioso, ni siquiera había nacido aún. Todo era calor y comodidad en aquel entonces. Vivía en una bolsita dentro de mi madre. No me preocupa por qué comer, ni por salir a caminar, ni mucho menos por jugar o no hacerlo. Solo flotaba por ahí, como en un limbo de nubes, yendo de un lugar a otro sin pensar en nada más. Aquel día creí que sería otro como tantos, sin exabruptos y pura felicidad. Andaba por ahí, con mis ojos bien cerrados, disfrutando de la paz que me ofrecía mamá, cuando una voz ronca hizo eco en mis pensamientos y me asustó. Al principio no lo comprendí bien. Después empecé a captar algunas palabras, luego hilé algunas frases y al final podía decir que casi lo comprendía todo. –Cachorro, ¿Puedes escucharme? ¡Cachorro! ¡respóndeme! –Sí… sí… entiendo… ¿Quién eres? ¿O que eres? ¡no puedo verte! –Tranquilo. Me manifestaré ante ti, y podrás conoce...

El día de todos los santos

Luz. Una curiosa y endeble luz aparece frente a mis ojos. Me despierta. No lo comprendo. Creí que esta vez dormiría para siempre. ¿Qué es? ¿Por qué aparece ahora? Pensé que ya todo había terminado. Luz. Otra vez. Esta ocasión es más fuerte. Me deslumbra. Mis ojos no la resisten, aunque se sienten extrañamente atraídos hacía ella. La observó con ansias. Después de unos segundos, me habitúo a la claridad nuevamente. La luz cobra forma y deja de ser un resplandor difuso. Es una llama. Pequeña pero poderosa. La curiosidad me invade, ¡quiero ir a verla de cerca! Miro mis patas. Lucen como antes, ¡Llenas de pelo! ¡Llenas de vida! Doy algunas vueltas para ver si mi cola sigue ahí... ¡Ahí está! ¡Vuelvo a verme como un alegre perro! ¡No puedo creerlo! ¡Estoy vivo otra vez! Es maravilloso, veré a mi familia nuevamente, voy a besar sus rostros hasta cansarme, y me voy a acostar sobre ellos para que no vayan a ningún lado sin mí. Hay algo que intenta atraer mi mirada hacía el suelo. No...