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Mostrando las entradas etiquetadas como colibri

Llegará el día

—Mamá ¿puedo preguntarte algo? —¡Claro que sí, mi niño! Inhalé muy profundo y luego dejé que el aire escapara muy lentamente. Lo que tenía que decir era muy importante, y si lo hacía mal, incluso podría resultar un tanto hiriente. —¿Por qué siembras tantas flores? —¡Qué pregunta, hijo! ¡Pues para los colibríes! ¿Para quién más? —Aquí no hay colibríes, mamá. Nunca los ha habido. Al menos jamás he visto uno. —No los hay todavía, pero los habrá… ya verás que sí… —Los pájaros no surgen de la nada. Tampoco visitan lugares distantes solo porque alguien que desea verlos los “llama”. La geografía no se puede cambiar con una flor, mamá. —Te sorprenderías, mi niño—puntualizó la autora de mis días—con todas las cosas que puede cambiar una simple flor. Mejor ve y tráeme la regadera. La de aluminio, no la de peltre, esa ya está picada de la base y tira toda el agua. —Puedo intentar arreglarla si gustas. Mamá me miró con dulzura y luego puso uno de sus tiernos besos en mi f...

El primer vuelo del colibrí

—Coatepec, hace ya mucho tiempo— –Voy a preguntártelo por última vez: ¿Quién es el padre del hijo que estás cargando y en vano tratas de ocultar? – dijo la mujer de cabello largo que lideraba al grupo de fieros guerreros. –No sé de qué hablas, Coyol, yo no tengo idea de lo que… –¡¡NO MIENTAS! – gruñó la mujer, golpeando la tierra con el pie derecho, con tal fuerza que, inmediatamente después, una enorme grieta apareció en el suelo. Coatlicue dio un par de pasos hacia atrás intentado separarse de su amenazadora hija, pero apenas se alejó un poco, chocó contra el escudo de plumas de uno de sus vástagos. Miró a la derecha y se vio cercada por otros tres de ellos. Observó de reojo a la izquierda y la situación no era diferente; cuatro de sus otrora amados centzonhuiznahua , las estrellas del sur, le habían cerrado el paso, y la observaban con el rostro colérico y los arcos cargados. Su destino estaba sellado: moriría aquel día. Poco importaba si les revelaba a sus hijos ...