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Mostrando las entradas etiquetadas como promesa

Promesa cumplida

Lamento haber tardado tanto, pero mi viaje fue largo y tortuoso. Recorrí miles de estrellas en busca de la verdad, conocí centenas de mundos diferentes en los que me llamaron de millones de formas distintas y salté de planeta en planeta esquivando numerosos asteroides que amenazaban con terminar mi existencia. En el proceso regué mis plumas turquesa por el espacio dando nacimiento a nuevas y numerosas estrellas en el firmamento. Mi piel se deshizo y rehízo infinitas veces, consumiéndose tantas veces en el vació espacial que llegó un día en que incluso olvidé mi propio nombre. Fueron sus plegarias y alabanzas viajando a través del cosmos las que lograron sacarme de aquel cuasi eterno sopor. Si, mis queridos hijos, aun tan lejos de ustedes, logré escucharlos. Sus gritos taladraron mis oídos de serpiente, y sus numerosos rezos se adhirieron a mi piel reconstruyendo una a una todas mis plumas. Decenas de cometas y meteoros pasaron frente a mí mientras descifraba su curioso mensaj...

Yoali Ehecatl

Aquella noche el viento soplaba en dos direcciones, siempre encontradas entre sí.  Ambas corrientes colisionaban con tal fuerza, que la misma luna abandonó el cielo y se escondió tras las nubes llena de miedo. La abuela miraba atenta al firmamento, y cada vez que los vientos chocaban murmuraba dos nombres: Yoali Ehecatl y Quetzalcóatl. Sus ojos se movían veloces, respondiendo a cada movimiento; nunca la creí capaz de semejantes reflejos, es más, no consideré siquiera que tuviera energía para permanecer despierta más allá del ocultamiento del sol. De repente decía: ¡Ayya! y sus dientes castañeaban sin razón aparente. No pude más; decidí interrumpirla y preguntarle que estaba sucediendo. Cuando posé mi mano en su hombro, las hojas de cien árboles se unieron a las furiosas corrientes. No estaban ordenadas al azar: parecían las plumas de una armadura de Campeón, adornando majestuosas cada centímetro de un guerrero invisible. Tal vez mi imaginación me engañó, pero casi podr...