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Mostrando las entradas etiquetadas como venganza

Una noche para la venganza

Al fin, después de tantos años, puedo mirarlo a los ojos una vez más. Solo que en esta ocasión, todo será diferente. La última vez me tuve que comer mi coraje. Saturé mis venas de decepción e impotencia, y aunque tenía ganas de llorar a moco tendido, me aguanté como los machos y no dejé escapar más que una sola lagrima. Y esa fue suficiente para que ese infeliz me llamara "chamaco chillón". Todavía recuerdo la risa de ese tipo nefasto señalándome. Lo miré a los ojos y todo quedó bien claro. El no sentía el más mínimo remordimiento por haber matado a mi papá. "Así eran las luchas" dijo. Se dio la vuelta y se encaminó a los vestidores como si nada hubiera pasado, mientras mi papá yacía tirado en el suelo, con un charco de sangre rodeando su cabeza. La prensa se dividía entre los que querían fotografiar al nuevo campeón de los pesos pesados y los que querían llenar la primera plana de sus diarios con una imagen del todavía fresco cadáver. Así eran las luc...

Es cuestión de perspectiva

-Sucedió en África, hace no mucho tiempo – He estado persiguiéndote durante días. Te he acechado desde las sombras durante ya tanto tiempo que he perdido la cuenta de los soles y las lunas que han pasado frente a mis ojos. Voy tras tu rastro con gran tenacidad, esperando que cometas algún error y entonces pueda cazarte…y matarte… A veces te veo dormir. He intentado acercarme, pero tu respiración entrecortada me ha hecho pensar que tal vez solo estás fingiendo, aguardando a que me acerque lo suficiente para tirarme un zarpazo letal y convertirme así en una más de tus víctimas. Una más de tus legendarias historias. Algunas veces pareces flaquear. Caes en la tierra como una piedra y a duras penas te estiras para beber agua de un charco de agua mugrienta. Casi siento pena por ti cuando veo como tu lengua áspera lame con fruición la superficie del líquido. Pero entonces recuerdo que estamos en guerra. Que sabes que quiero tu cabeza, y por eso, tú quieres la mía. Somos enemigos...